jueves, 26 de noviembre de 2009

Las contradicciones de la bloguera cubana Yoani Sánchez

Publicado en Rebelión, escrito por: Salim Lamrani

Revisado por Caty R.

El 7 de noviembre de 2009, los medios occidentales dedicaron amplios espacios a la bloguera cubana Yoani Sánchez. La noticia procedente de La Habana sobre el altercado entre la disidente y las autoridades cubanas dio la vuelta al mundo y eclipsó el resto de la actualidad1

Sánchez contó detalladamente su desventura en su blog y en la prensa. Así, afirmó que había sido arrestada en compañía de tres amigos por “tres fornidos desconocidos” durante una “tarde cargada de golpes, gritos e insultos”2

Explicó luego su historia, que se asemeja a un auténtico calvario:

“ Los propios ‘agresores’ llamaron a una patrulla que se llevó a mis otras dos acompañantes […]. Me negué a subir al brillante Geely y […] vino una andanada de golpes, empujones, me cargaron con la cabeza hacia abajo e intentaron colarme en el carro. Me aguanté de la puerta… golpes en los nudillos… alcancé a quitarle un papel que uno de ellos llevaba en el bolsillo y me lo metí en la boca. Otra andanada de golpes para que les devolviera el documento.

Adentro ya estaba Orlando, inmovilizado en una llave de kárate que lo mantenía con la cabeza pegada al piso. Uno puso su rodilla sobre mi pecho y el otro, desde el asiento delantero me daba en la zona de los riñones y me golpeaba la cabeza para que yo abriera la boca y soltara el papel. En un momento, sentí que no saldría nunca de aquel auto. ‘Hasta aquí llegaste Yoani’, ‘ya se te acabaron las payasadas’ dijo el que iba sentado al lado del chófer y que me halaba el cabello. En el asiento de atrás un raro espectáculo transcurría: mis piernas hacia arriba, mi rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido, al otro lado estaba Orlando reducido por un profesional de la golpiza. Sólo acerté a agarrarle a éste –a través del pantalón– los testículos, en un acto de desespero. Hundí mis uñas, suponiendo que él iba a seguir aplastando mi pecho hasta el último suspiro. ‘Mátame ya’ le grité, con la última inhalación que me quedaba y el que iba en la parte delantera le advirtió al más joven ‘Déjala respirar’.

Escuchaba a Orlando jadear y los golpes seguían cayendo sobre nosotros, calculé abrir la puerta y tirarme, pero no había una manilla para activar desde adentro. Estábamos a su merced y escuchar la voz de Orlando me daba ánimo. Después él me dijo que lo mismo le ocurría con mis entrecortadas palabras… ellas le decían ‘Yoani sigue viva’. Nos dejaron tirados y adoloridos en una calle de la Timba, una mujer se acercó ‘¿Qué les ha pasado?’… ‘Un secuestro’, atiné a decir. Lloramos abrazados en medio de la acera, pensaba en Teo, por Dios cómo voy a explicarle todos estos morados. Cómo voy a decirle que vive en un país donde ocurre esto, cómo voy a mirarlo y contarle que a su madre, por escribir un blog y poner sus opiniones en kilobytes, la han violentado en plena calle. Cómo describirle la cara despótica de quienes nos montaron a la fuerza en aquel auto, el disfrute que se les notaba al pegarnos, al levantar mi saya y arrastrarme semidesnuda hasta el auto3 ”.

Estados Unidos (donde Yosvanis Valle, un ciudadano cubano de 34 años, había sido ejecutado 48 horas antes, llevando a 42 el número de ejecuciones del año 20094) declaró su “profunda preocupación”, a través del portavoz del Departamento de Estado Ian Nelly. “Seguiremos interesándonos por la salud de Yoani Sánchez y su acceso a la atención médica"5

Contradicciones

Las palabras de Yoani Sánchez son terroríficas y suscitan inmediatamente la simpatía y comprensión del lector hacia la víctima. No obstante, resulta inevitable señalar algunas contradicciones que arrojan una sombra sobre la credibilidad de tal relato.

El 9 de noviembre de 2009, tres días después de su desventura, Yoani Sánchez recibió en su casa a la prensa extranjera para relatar en incidente. Primera sorpresa para los periodistas expresada por el corresponsal de la BBC en La Habana Fernando Ravsberg: a pesar de los “golpes y empujones”, los “ golpes en los nudillos”, la nueva “andanada de golpes”, la “rodilla sobre [su] pecho”, los golpes en “los riñones y […] la cabeza”, “el cabello” halado, el “rostro enrojecido por la presión y el cuerpo adolorido”, “los golpes [que] seguían cayendo” y “todos estos morados” que evocó la bloguera cubana6 , Ravsberg notó que Sánchez “no tiene hematomas, marcas o cicatrices”7 Las imágenes del canal estadounidense CNN, que también entrevistó a la bloguera, confirman las palabras del periodista británico. Además, el corresponsal de CNN toma precauciones oratorias e insiste en el sufrimiento “aparente” de Sánchez (usa una muleta para moverse)8 Según la Agence France Presse, que relata la historia clarificando con esmero que se trata de la versión de Sánchez con el título “Cuba: la bloguera Yoani Sánchez dice haber sido golpeada y detenida brevemente”, la bloguera “no fue herida”9

Interrogada al respecto por la BBC, Yoani Sánchez intenta explicar esta contradicción. Según ella, las marcas y hematomas en el rostro y en el cuerpo existieron realmente, pero desaparecieron. “Durante todo el fin de semana tuve inflamado el pómulo y la ceja”. Todas las marcas desaparecieron… el lunes por la mañana con la llegada del primer periodista extranjero. En cambio, hematomas y “varias marcas” permanecen, afirma, pero… “en las nalgas sobre todo, lamentablemente no puedo mostrarlas”, explicó10

Sánchez no precisó las razones por las cuales no se dignó fotografiar los hematomas y las marcas justo después del incidente, cuando eran visibles, lo que hubiera constituido una prueba irrefutable de la violencia policial contra ella. En cuanto al cabello arrancado, no es visible en absoluto en las fotos y los videos, su explicación es sencilla: “Perdí mucho pelo pero en esta abundante cabellera no se nota”11

En su blog y en una entrevista a la radio, Sánchez habla de “secuestro al peor estilo de la camorra siciliana”, dando la impresión de que fue detenida durante varias horas12 . Ahora bien, en su entrevista a la BBC, cuando el periodista insiste y pide precisiones, la bloguera confiesa que en realidad el incidente duró en total “25 minutos”. Por otra parte, Sánchez afirma que el arresto ocurrió “a plena luz del día, frente a una parada de autobús llena de gente”. No obstante, la prensa occidental no logró encontrar un solo testimonio, ni siquiera anónimo, para confirmar las palabras de la bloguera y certificar así la veracidad de sus afirmaciones13. Del mismo modo, ninguna de las personas que acompañaban a Yoani Sánchez quiso responder a las solicitudes de entrevistas de los medios occidentales, orientándolos hacia la bloguera, encargada de hablar en nombre de todos.

Por otra parte, parece sorprendente e ilógico que las autoridades de La Habana hayan decidido maltratar públicamente a una disidente tan mediática como Yoani Sánchez, sabiendo a ciencia cierta que semejante acto desencadenaría inmediatamente un escándalo internacional. A priori, existen otros medios mucho más eficaces y discretos para intimidar a los opositores.

Por fin, Sánchez se hunde en nuevas contradicciones cuando intenta aclarar algunas zonas oscuras de su testimonio . Así, explicó que su resistencia se debería al hecho de que los agentes, de paisano “no mostraron nada que los identificase como autoridades, me hubiera comportado diferente si hubieran ido uniformados. Les pedí que trajeran un policía, llamaron y llegó una patrulla de policía que se llevó a las otras dos muchachas y nos dejó a Orlando y a mí en manos de los otros”14 Ahora bien, en su blog, asegura que la policía llegó al principio del control, pero ello no le hubiera impedido resistir a lo que se parece cada vez más a un control de identidad hecho por policías de paisano que a un linchamiento público.

En una palabra, ningún elemento permite corroborar las palabras de Yoani Sánchez, ningún otro testimonio está disponible, ni siquiera los de las personas que la acompañaban. Entonces hay que fiarse sólo de la versión de la bloguera, que está llena de contradicciones. A la vista de estos elementos, es imposible no poner en duda las afirmaciones de la famosa bloguera cubana

Es necesario hacer una comparación. La prensa occidental concedió, en apenas 72 horas, más espacio a Yoani Sánchez y su incidente con las autoridades que a todos los crímenes que cometió (más de un centenar de asesinatos, otro tanto de casos de desapariciones e innumerables actos de tortura y de violencia) la dictadura militar que dirige el golpista Roberto Micheletti desde el 27 de junio de 2009. Decididamente, Sánchez no es una simple bloguera crítica de un sistema como ella misma pretende.

Siguen:

- “El fenómeno Yoani Sánchez” (2/3)

- “La ciberdisidencia” (3/3)

Notas

1 Andrea Rodríguez, «Cuban Blogger Says She Is Briefly Detained», The Associated Press, 7 de noviembre de 2009.

2 Yoani Sánchez, «Secuestro estilo camorra», Generación Y , 8 de noviembre de 2009.http://www.desdecuba.com/generaciony/ (sitio consultado el 15 de noviembre de 2009).

3 Ibid.

4 Agence France Presse, «Texas executes Cuban-born gang member», 11 de noviembre de 2009.

5 Le Monde, «Cuba: les USA indignés par les mauvais traitements infligés à des blogueurs», 10 de noviembre de 2009

6 Yoani Sánchez, «Secuestro estilo camorra», op. cit.

7 Fernando Ravsberg, «Ataque a blogera cubana, ¿cambio de política», BBC Mundo , 9 de noviembre de 20009.

8 CNN , «Yoani Sánchez golpeada en La Habana», 9 de noviembre de 2009. http://www.youtube.com/watch?v=umu5f6kdUhI&feature=player_embedded , (sitio consultado el 15 de noviembre de 2009).

9 Agence France Presse, «Cuba: la blogueuse Yoani Sanchez dit avoir été frappée et brièvement détenue», 7 de noviembre de 2009.

10 Fernando Ravsberg, «Ataque a blogera cubana, ¿cambio de política», op. cit.

11 Ibid.

12 Yoani Sánchez, «Secuestro estilo camorra», op. cit. ; Youtube , « Entrevista a Yoani Sánchez tras la golpiza que recibió por parte del Gobierno Cubano», 9 de noviembre de 2009. http://www.youtube.com/watch?v=7CzDEAZqmtM&feature=related (sitio consultado el 15 de noviembre de 2009).

13 Fernando Ravsberg, «Ataque a blogera cubana, ¿cambio de política», op. cit.

14 Ibid.

Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne -Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée y periodista francés, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Acaba de publicar Cuba: Ce que les médias ne vous diront jamais (Paris: Editions Estrella, 2009). Contacto: lamranisalim@yahoo.fr

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Curiosidades

Por: Pascual Serrano.

La caída del Muro de Berlín y la transición al capitalismo por parte de los países europeos del bloque soviético suponía tres cosas: que desaparecía un muro que impedía la libre circulación de las personas, que se terminaba la presencia y represión policial contra quienes en Berlín Este se manifestaban en contra de esa división y que mejoraba la situación económica de unos países empobrecidos por una economía socialista.

Observemos veinte años después algunas curiosidades relacionadas con esas tres cuestiones:

En el concierto del grupo musical U2 para conmemorar el 20 aniversario de la caída del Muro decidieron levantar una barrera (otro muro) de dos metros de altura para evitar el acceso de fans sin haber pagado entrada (Público, 6-11-2009). De modo que los nuevos muros como sólo son para los que no tienen dinero ya no preocupan, aunque se instalen en el mismo lugar que el de Berlín y para conmemorar su desaparición.

Hace veinte años cientos de policías controlaban el telón de acero, el día de la conmemoración de su caída, ochocientos policías vigilaban a los manifestantes que protestaban por el fastuoso programa de actos (Público, 8-11-2009). Ahora las fuerzas del orden vigilan a quienes protestan contra la celebración de la caída.

Sale a la luz un estudio del instituto de opinión estadounidense Pew Research Center sobre la percepción de los ciudadanos de Europa del Este de la transición del socialismo al capitalismo (El País, 9-11-2009). La mayoría de los consultados cree que ahora son más pobres que con el comunismo. “Sólo los polacos (47 %) y los checos (45%) opinan que su situación económica es mejor ahora que cuando vivían bajo el modelo comunista. Los húngaros (72%), los ucranianos (62%) o los búlgaros (62%) creen que la economía de mercado les ha hecho más pobres”. La encuesta revela que son las generaciones más jóvenes las que aprueban los cambios, curiosamente las que no pueden hacer la comparación porque no vivieron la época socialista.

www.pascualserrano.net

viernes, 20 de noviembre de 2009

Continuidad del Crimen.

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A la llegada de los conquistadores imperiales europeos, los pueblos originarios descubridores de este continente, eran dueños de la tierra y desarrollaron sus civilizaciones basadas en filosofías distintas a las de los invasores.

En pocas décadas, la población originaria fue arrasada en un auténtico genocidio, que insisten en negar las ilustrísimas inteligencias de occidente, donde fueron masacrados alrededor de sesenta millones de seres humanos. Cifra que no es nada despreciable al considerar que en el genocidio realizado por los fascistas contra judíos, comunistas, minusválidos, gitanos y homosexuales, fueron asesinados unos seis millones de personas –según cifra oficial- o los ocho de millones de personas que murieron en la resistencia soviética contra los nazis.

Si, la muerte es tan ajena cuando sólo son números de una historia pasada, pero estos antecedentes son necesarios para hacernos ver que existe una historia más allá de la reconocida por los medios de comunicación comercial o las instituciones oficiales de educación, que falsean el pasado para controlar el presente.

Además de la masacre perpetrada contra los pueblos originarios de nuestro continente, los mismos fueron expulsados de las mejores tierras y lanzados a la montaña, marginados en una macabra y silenciosa diáspora que la historia insiste en olvidar.

Han pasado siglos de crímenes, de resistencia y las injusticias siguen. La pasada administración socialdemócrata expulso a los indígenas nasos de tus tierras en Bocas del Toro, en beneficio de un gran hacendado del lugar. Al asumir la nueva administración conservadora, esta dio continuidad a esas acciones como parte de su política de Estado, ignorando y sosteniendo la expulsión de este pueblo de sus tierras.

Esta es una prueba más de la parcialidad del Estado burgués y del carácter puramente decorativo de nuestra mal llamada democracia, que como siempre es el mayor adalid y defensor de la propiedad privada de los medios de producción, pisoteando los derechos de los trabajadores, del derecho a la tierra de los pueblos originarios y en fin, de todo aquel que sea un obstáculo al incremento de ganancias del capitalista.

“El Derecho no es más que la voluntad de la clase dominante erigida en Ley”, esta puede parecer una frase panfletaria y caduca para las mentes moderadas y demócrata-elitistas que habitan los polos de opinión pública, pero está frase cobra plena vigencia al confirmar la injusticia de un sistema legal que apoya la violación de los derechos humanos de un pueblo completo.

En esta causa y muchas otras, se impone a la clase popular la unidad en la acción. No es humano contemplar calladamente la expulsión de nuestros hermanos de sus tierras.

Por: LCR, publicado en Kaos en la red.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Un fracaso anunciado.

Editorial de La Jornada.
A una semana de que se suscribió el acuerdo entre el régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti y el gobierno constitucional de Manuel Zelaya para restituir la institucionalidad democrática en Honduras, y luego de que el Congreso de ese país se negara a ratificar la restitución del legítimo mandatario, los usurpadores formularon ayer [viernes] un enésimo intento para preservar su aventura: la creación de un gobierno de unidad –como en efecto lo planteaba el denominado acuerdo Tegucigalpa-San José–, pero encabezado por el propio Micheletti, sin la participación de Zelaya. Ante ello, el presidente constitucional dijo que el referido convenio es letra muerta, y dio por fracasado el proceso de negociación, lo que vuelve a plantear un callejón sin salida para la crisis que se vive en ese infortunado país centroamericano.

El beneplácito mostrado inicialmente por la comunidad internacional ante la firma del acuerdo –pese a que éste resultaba sumamente benévolo con los golpistas– se vio eclipsado por el nuevo disparate del régimen de facto. Desde Washington, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Miguel Insulza,deploró los planteamientos de Micheletti, mientras que el Departamento de Estado de Estados Unidos se dijo decepcionado por la situación, y urgió a ambas partes a trabajar en el mejor interés del pueblo hondureño y regresar a la mesa inmediatamente para alcanzar un acuerdo en la formación de un gobierno de unidad.

El llamado de Estados Unidos encierra un despropósito mayúsculo, toda vez que fue el propio gobierno de Washington el que supervisó y avaló la suscripción del acuerdo Tegucigalpa-San José, y que el incumplimiento de éste debería ser motivo suficiente para reconocer lo que es evidente a los ojos de la opinión pública internacional: a los golpistas hondureños no les interesa negociar ni mucho menos restablecer la legalidad y el orden constitucional en Honduras, sino perpetuar su proyecto y garantizarse impunidad mediante las elecciones presidenciales del 29 de noviembre próximo, con la imposición de un candidato a modo.

La tibieza y ambigüedad iniciales del gobierno estadunidense hacia los participantes en la asonada oligárquico-militar, y su actual convocatoria a restablecer un diálogo que sería tan infértil como el anterior, refuerzan la percepción de que, pese al rechazo expresado en reiteradas ocasiones por el presidente Barack Obama hacia el golpe hondureño, éste es visto con buenos ojos por algunos grupos políticos y empresariales al interior de ese país y por el propio Departamento de Estado.

El incumplimiento del acuerdo abre, así, un escenario desastroso para la diplomacia internacional en general, y para la ejercida por Washington en particular, y plantea nuevas perspectivas de sufrimiento y penurias para los habitantes del país centroamericano, quienes han resentido la aplicación de unas medidas de aislamiento económico a todas luces insuficientes para persuadir a los golpistas, pero devastadoras en términos sociales para la segunda nación más pobre de la región, sólo por detrás de Haití.

En suma, el fracaso de las negociaciones en Honduras acerca la posibilidad de que la camarilla empresarial y castrense que se hizo del poder hace más de cuatro meses en aquel país logre su propósito de mantenerse en él hasta la realización de los comicios al cabo del presente mes. Si ese escenario logra concretarse, el mundo asistirá, así sea con repulsión, a la consolidación de un régimen ilegítimo y criminal, se asestará un golpe demoledor a la vigencia de las incipientes democracias latinoamericanas y se enviará un mensaje de aliento a los sectores retrógradas y antidemocráticos de Honduras y de toda la región.

jueves, 29 de octubre de 2009

Que haya ricos, ¿no es un derecho de los pobres?

Santiago Alba Rico
La Calle del Medio.

En alguna ocasión he escrito que en el mundo sólo existen tres clases de bienes: universales, generales y colectivos.

Los bienes universales son aquellos de los que nos basta que haya un ejemplar o un ejemplo para que nos sintamos universalmente tranquilos. Son las cosas que están ahí, y que no hace falta coger con la mano o poseer de manera individual: haysol y hay luna, hay estrellas, hay mar, hay un Machupichu y un Everest, hay un Taj Mahal y una Capilla Sixtina, un Che Guevara y un San Francisco, hay García Lorca y José Martí y García Márquez y Silvio Rodríguez y Cintio Vitier.

Los bienes generales son aquéllos, en cambio, que es necesario generalizar para que la humanidad esté completa. No basta con que haya pan en el palacio del príncipe o que haya una casa en el jardín del conde; esas son las cosas que deben estar aquí, que todos debemos coger con la mano o disfrutar personalmente: tenemos comida, vivienda, agua, medicinas y si no las tenemos es porque algo no marcha bien en este mundo. No es una injusticia que haya un único sol en el cielo o un único Guernica de Picasso, pero sí que no haya suficiente pan para todos.

Por fin, los bienes colectivos son aquéllos de cuyas ventajas debemos disfrutar todos por igual, pero que no se pueden generalizar sin poner en peligro la existencia de los bienes generales y de los bienes universales. Son aquellos bienes, en definitiva, que es necesario compartir. Están, por ejemplo, los medios de producción, que no se pueden privatizar sin que ello deje sin bienes generales (pan, vivienda, salud) a millones de seres humanos. Y están también algunos objetos de consumo, cuya generalización pondría en peligro el bien universal por excelencia, fuente y garantía de todos los otros bienes: la Tierra misma. Todos debemos tener pan y vivienda, pero si todos tuviéramos -por ejemplo- coche, la supervivencia de la especie sería imposible. El motor de explosión, por tanto, no es un bien general, del que cada uno de nosotros pueda tener un ejemplar, sino un bien colectivo cuyo uso habrá que compartir y racionalizar.

A lo largo de la historia, distintas clases sociales se han apropiado los bienes generales y los bienes colectivos, y en esto el capitalismo no se distingue de sociedades anteriores. Más inquietante es lo que el capitalismo ha hecho, o está en proceso de hacer, con los bienes universales. No me refiero sólo a la colonización del espacio, la privatización de las ondas, las semillas y los colores o la desaparición de especies, montañas y selvas. Me refiero, sobre todo, a la desvalorización mental que han sufrido los “universales” bajo la corrosión antropológica del mercado. Lo normal es complacerse en la visión de las estrellas; lo normal es complacerse contemplando el suave balanceo de la nieve; lo normal es complacerse con la lectura del Canto General de Neruda.
¿O no? En 1895, Cecil Rhodes, imperialista inglés, empresario y fundador de la compañía De Beers (dueña del 60% de los diamantes del mundo), contemplaba enrabietado los astros desde su ventana, “tan claros y tan distantes”, tan lejos de ese apetito imperial que “quería y no podía anexionárselos”. A más pequeña escala, un presentador de la televisión española lamentaba en 2005 que no hubiese que pagar por contemplar la nieve que cubría los campos y ciudades de España, tan blanca y tan hermosa, degradada en su prestigio por el hecho de ofrecerse indiscriminadamente a la mirada de todos por igual. Y a más pequeña escala aún, conocí un poeta que no podía leer los versos de Neruda sin enfurecerse: “¡Tendría que haberlos escrito yo!”. Es cosa de niños querer la Luna y de madres corruptoras prometérsela. El capitalismo es un destructivo infantilismo. Aisla el rasgo pueril de un niño maleducado y lo generaliza, lo normaliza, lo recompensa socialmente. Lo que está ahí, lo que no podemos coger con las manos, lo que es por eso mismo de todos, nos empobrece, nos entristece y no vale nada.

¿Qué queda de los bienes universales? Quedan los ricos. Los ricos son de todos. Lo que más nos gusta del capitalismo no es que produzca coches y aviones y hoteles y máquinas: es que produce ricos. Las orgías babilónicas de Berlusconi, las pensiones millonarias de los banqueros españoles en medio de la crisis, el lujo hortera de los políticos corruptos de Valencia y de Madrid, no son manchas o pecados del capitalismo: son pura publicidad. La lista de los hombres más ricos del mundo elaborada por la revista Forbes no es más que bárbara ostentación propagandística que genera mucha más adhesión al sistema que el desigual acceso a mercancías baratas y banales. ¿Tiene algo de extraño que las mujeres latinoamericanas, preguntadas por su “marido ideal”, se lo imaginen estadounidense, rubio, de ojos claros, altísimo, cirujano o empresario y, por supuesto, millonario? ¿O que en la nueva China el padre con el que sueñan las madres jóvenes sea Bill Gates? ¿O que en la lista de los diez personajes más admirados por los machos estadounidenses no haya un solo escritor o científico, casi todos sean ejecutivos o propietarios de empresas y todos inmensamente ricos? ¿O que la revista de más tirada de España -con casi 700.000 ejemplares- sea el Hola ? ¿O que los más famosos culebrones y telenovelas de la TV, seguidos por millones de espectadores, consistan en tratados de antropología de las clases altas (sus hábitos, sus problemas, sus placeres)?

Si los pobres no pueden compartir la riqueza, pueden al menos compartir sus ricos. Si no pueden consumir riqueza, pueden consumir vidas de ricos. Bill Gates, Carlos Slim, Warren Buffet, Amancio Ortega son la Luna y el Machupichu y la Capilla Sixtina y el Taj Mahal del capitalismo. Son el Sol y la Nieve y el Canto General del mercado globalizado. Puede que sean los responsables de que el mundo se venga abajo, pero son también los artífices de este milagro: el de que estemos muy contentos y todo nos parezca bien mientras nos desplomamos.

¿Quién quiere igualdad? La desigualdad, ¿no es un derecho de los pobres? Que haya millonarios, ¿no es un derecho de los mileuristas y los parados? ¿No debemos defender, armas en mano, nuestro derecho a que otros sean ricos? ¿No debemos agradecerles sus despilfarros? ¿No debemos al menos votar por ellos?

Ese es el modelo que tratan de imponer EEUU y Europa al resto del mundo. No el derecho a que haya estrellas y Machupichu y cataratas de Iguazú y 9ª Sinfonía de Beethoven sino a que haya ricos; no el derecho a pan y casa y zapatos sino a saber quiénes son y cómo viven los millonarios.
¿Revolución? El Pan y la Luna.

(A sabiendas de que “pan”, en el diccionario socialista, quiere decir también leche y ropa y casa y hospitales y transportes públicos; y “luna” quiere decir también mar y música y verdades y soberanía política).

Tomado de Rebelión.

viernes, 23 de octubre de 2009

Apología del compañero


Antonio Rodríguez Salvador
La Calle del Medio/Rebelión.

De tan solo colocar la palabra compañero en el título de este artículo, cierto lector dirá: “Ya este escritor viene con el tema de la política”. Y por qué, si la palabra compañero —que aparece cuarenta y tres veces en el Quijote, y setenta y siete en la Biblia— proviene de una lengua tan antigua como el latín, donde la unión de cum y panis significa comer solidariamente del mismo pan.

Pero es que ya son dos las palabras sospechosas: compañero y solidaridad, con cierto retintín argumentaría el mismo lector; y, sin embargo, no es culpa mía de que estas fueran las dos primeras acciones que distanciaron al hombre de los animales. Quizá hoy no podamos determinar con qué gruñido Neandertal se decía la palabra compañero; pero sí que el sentido de ese término —compartir el alimento— no solo expresaba la intención de no comerse al semejante, sino también el valor de la cooperación generosa.

Porque hemos visto cómo los cerdos comen del mismo cajón; y los leones de la misma gacela muerta, pero nunca ningún cerdo, o león, corre a llevarle una porción de comida al enfermo, ni tampoco cede la mejor posta al más débil. Hasta de las perras —cuya maternidad es proverbial— se conoce que llegan a devorar a sus propios cachorros recién nacidos.

El ritual de la mesa, tal como lo conocemos hoy, es de invención espartana. Fue el legislador Licurgo quien dispuso que todos debían sentarse alrededor de una mesa para compartir el pan, una medida que de inmediato contó con la aprobación de muchos; salvo de algunos ricos, que cegados por la ira llegaron al extremo de saltarle un ojo a Licurgo. Desde entonces la palabra señor se opone a la palabra compañero. Señor es el dueño del pan, y en todo caso lo vende, no lo comparte.

Naturalmente, los espartanos no usaban la palabra cum-panis para nombrar sus banquetes, sino fidicia: lo cual viene a significar “oficina de amistad y concordia”, lo mismo que hoy la palabra compañero. Fidicia en realidad tenía raíz en la palabra “filia”; es decir, afición o amor a algo; pero, según cuenta el historiador Plutarco, ellos ponían la “d” en lugar de “l” porque acostumbraban a la moderación y al ahorro.

También de la palabra compañero deriva compañones; es decir, testículos. Los testículos comparten el pan —en muchos países la palabra pan también define al órgano sexual de la mujer; en Cuba usamos la que nombra al panecillo redondo.

Asimismo, estos comparten la “filia” —el amor—; mientras la tradición también les asigna el cometido de acompañarse en la valentía. Por eso testículo es sinónimo de testigo, y de esta última surge la palabra testimonio. Ya vimos que los señores espartanos sacaran un ojo a Licurgo con tal de no compartir su pan, pero la palabra testimonio significa brindar desde ojos fieles el pan de la verdad. Apuntemos que testigo, en griego, se dice mártir (martyr), y eso es porque se necesita mucha valentía para ser fiel, para ser siempre veraz.

Y de “filia” igualmente proviene fidelidad; una palabra cuyas dos primeras acepciones son, según el DRAE: 1) Que guarda fe, o es constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda la confianza depositada en él; y 2) Exacto, conforme a la verdad.

También cuenta Plutarco, que la costumbre de compartir la mesa la tomaron los espartanos de los cretenses. En Creta, a los banquetes no se les llamaba fidicia, sino andria; o sea, hombre. Esto nos hace volver al Neandertal: se empieza a ser Hombre cuando se comparte solidariamente con el semejante, y quizá por eso la palabra griega con que se define la raza es “filon” —otro derivado de “filia”— lo cual en latín terminó siendo filius: hijo. Esta derivación es muy lógica, en tanto solemos ser mártires en la defensa de nuestros hijos. Ellos son el testimonio de nuestro amor y de nuestra raza; también son nuestro cum-panis.
  
Por eso a veces me pregunto por qué a  Jesucristo le dicen  Señor, y no Compañero. El antónimo de compañerismo, es individualismo; el ególatra enceguece, saca ojos si tiene que sacarlos; pero Jesucristo —ya sea el Dios, o el histórico: según el credo de cada cual— simboliza iluminación y el que da vista a los ciegos. ¿Y acaso no enseñó a compartir el pan?, ¿y dijo que primero pasaría un camello por el hueco de una aguja, antes que un rico al Reino de los Cielos? Y quién, si no, fue mártir por brindar testimonio de la fe. Y se llamó a sí mismo Hijo del Hombre.

Tomado de Rebelión.

viernes, 16 de octubre de 2009

Una farsa dirigida y orquestada desde la más absoluta irresponsabilidad.


Editorial Gara. 

La Policía española detenía ayer por la tarde, una vez más, a destacados dirigentes y militantes independentistas de este país: Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria, Rafa Díez, Arkaitz Rodríguez, Sonia Jacinto, Miren Zabaleta, Mañel Serra, Txelui Moreno y Amaia Esnal. Una vez más, un Gobierno español irresponsable y absolutamente falto de miras ordena detener a dirigentes políticos a quienes únicamente podría acusar de una cosa: trabajar políticamente para tratar de solucionar el conflicto. Una vez más, José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba han contado con la inestimable colaboración de varios medios y periodistas que en sus últimas entregas dominicales se han dedicado poco menos que a anunciar una operación de este tipo. En estos últimos meses, el Estado, con todos los medios a su alcance, ha tratado de poner en primer plano una serie de farsas y mentiras, destinadas, según se puede comprobar ahora, a construir una pista de aterrizaje para una operación de este calado. Rubalcaba, es obvio, ha llevado la voz cantante en esa estrategia, y medios como «El País» han reforzado esa gran farsa que, en resumen, buscaba extender y asentar en la opinión pública española -y probablemente en la europea que mira con interés y preocupación hacia Euskal Herria- la idea de que «ETA ha tomado el control absoluto sobre la izquierda abertzale» y que «ha perdido la confianza en sus dirigentes y les ha cortado la iniciativa política que tenían prevista impulsar para este otoño», tal y como el medio mencionado escribía el pasado domingo. Poco importa que el mensaje dictado por Madrid esté plagado de desinformación y que, en el fondo e incluso en la forma, se contradiga a sí mismo. Otro ejemplo de ello podía observarse ayer mismo en la redacción de la noticia por parte de varios medios y agencias españolas, cuando apuntaban que los detenidos «habían mantenido reuniones en los últimos meses en relación a la propuesta política anunciada por Otegi y que la izquierda abertzale pretendía usar para volver a las instituciones presuntamente por medio de un distanciamiento de la violencia explícito». El lector notará, sin duda, que en el mismo párrafo incluyen los términos «propuesta política» e incluso «distanciamiento de la violencia explícito», lo cual daría pie a cualquier observador europeo a llevarse las manos a la cabeza -como así sucede, en realidad- al confirmar que en el Estado español se sigue deteniendo a políticos por hablar, según afirmaban ayer las citadas agencias y medios españoles, de tales cuestiones. 

Contradicciones flagrantes
Es obvio que la ausencia de razón nunca ha detenido al Estado español, y que éste ha contado siempre con buenos adláteres también en Euskal Herria para tratar de diluir sin pudor deseos notoriamente mayoritarios de nuestra sociedad, sin importar a cambio de qué o a costa de qué. El Estado español sigue funcionando a golpe de obcecación, de obsesiones; en absoluto en términos de buscar y propiciar una fase democrática que desemboque en un proceso real de resolución. Y por ello afinan en su embrutecimiento la farsa, porque saben perfectamente que la izquierda abertzale está implicada precisamente en trabajar para que ese nuevo ciclo se instaure más pronto que tarde, tal y como han reiterado públicamente desde hace meses y meses los detenidos ayer por la Policía española.

La dicotomía es clara, y la decisión del Gobierno español de detener ayer a Arnaldo Otegi, Rufi Etxeberria, Rafa Díez y al resto de militantes independentistas lo plasma con más claridad que nunca: el Estado español no quiere que Euskal Herria avance hacia un proceso democrático que aborde las causas del conflicto y dé voz y decisión a la sociedad vasca sobre su futuro. De ahí que encarcele a quienes trabajan por ello. Luego, es obvio, vestirán la farsa al uso, como acostumbran.

¿Qué actitud adoptarán ahora quienes en Euskal Herria aceptan e incluso alimentan la farsa?

Aludamos de nuevo a la figura de los observadores europeos -reales, en cualquier caso- para constatar que son muchos quienes infieren de estas operaciones policiales que el Estado español, en realidad, no pretende sino alimentar y perpetuar el conflicto armado.

A esos mismos observadores debe constarle, incluso en estas horas, que es pública y notoria la apuesta de la izquierda abertzale por contraponer con más iniciativa política y responsabilidad la irresponsable estrategia del Gobierno español, porque eso es lo que realmente teme el Estado. Es en Euskal Herria donde puede darse la vuelta al conflicto para situarlo en el carril adecuado; es en Euskal Herria donde la sociedad y los distintos agentes, todos, deben estar a la altura de la situación.

En la cultura política española a los representantes políticos no se les pide honestidad, inteligencia o prudencia; a los políticos se les valora en términos de si son «duros» o «blandos». En Euskal Herria, debido en parte al grave conflicto que padece nuestro pueblo, a los políticos se les exige ante todo responsabilidad. Es posible que en el Gobierno español haya «duros» y «blandos», pero la operación deja claro que, en cualquier caso, quienes mandan son los irresponsables.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20091014/161482/es/Una-farsa-dirigida-orquestada-desde-mas-absoluta-irresponsabilidad