"Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía."
jueves, 24 de marzo de 2011
Democracia pendiente.
lunes, 28 de febrero de 2011
Abogados del dólar.
Infierno americano, pan nuestro
empapado en veneno, hay otra
lengua en tu pérfida fogata:
es el abogado criollo
de la compañía extranjera.
Es el que remacha los grillos
de la esclavitud en su patria,
y desdeñoso se pasea
con la casta de los gerentes
mirando con aire supremo
nuestras banderas harapientas.
Cuando llegan de Nueva York
las avanzadas imperiales,
ingenieros, calculadores,
agrimensores, expertos,
y miden tierra conquistada,
estaño, petróleo, bananas,
nitrato, cobre, manganeso,
azúcar, hierro, caucho, tierra,
se adelanta un enano oscuro,
con una sonrisa amarilla,
y aconseja, con suavidad,
a los invasores recientes:
No es necesario pagar tanto
a estos nativos, sería
torpe, señores, elevar
estos salarios. No conviene.
Estos rotos, estos cholitos
no sabrían sino embriagarse
con tanta plata. No, por Dios.
Son primitivos, poco más
que bestias, los conozco mucho.
No vayan a pagarles tanto.
Es adoptado. Le ponen
librea. Viste de gringo,
escupe como gringo. Baila
como gringo, y sube.
Tiene automóvil, whisky, prensa,
lo eligen juez y diputado
lo condecoran, es Ministro,
y es escuchado en el Gobierno.
Él sabe quién es sobornable.
Él sabe quién es sobornado.
Él lame, unta, condecora,
halaga, sonríe, amenaza.
Y así vacían por los puertos
las repúblicas desangradas.
Dónde habita, preguntaréis,
este virus, este abogado,
este fermento del detritus,
este duro piojo sanguíneo,
engordado con nuestra sangre?
Habita las bajas regiones
ecuatoriales, el Brasil,
pero también es su morada
el cinturón central de América.
Lo encontraréis en la escarpada
altura de Chuquicamata.
Donde huele riqueza sube
los montes, cruza los abismos,
con las recetas de su código
para robar la tierra nuestra.
Lo hallaréis en Puerto Limón,
en Ciudad Trujillo, en Iquique,
en Caracas, en Maracaibo,
en Antofagasta, en Honduras,
encarcelando a nuestro hermano,
acusando a su compatriota,
despojando peones, abriendo
puertas de jueces y hacendados,
comprando prensa, dirigiendo
la policía, el palo, el rifle
contra su familia olvidada.
Pavoneándose, vestido
de smoking, en las recepciones,
inaugurando monumentos
con esta frase: Señores,
la Patria antes que la vida,
es nuestra madre, es nuestro suelo,
defendamos el orden, hagamos
nuevos presidios, otras cárceles.
Y muere glorioso, “el patriota”
senador, patricio, eminente,
condecorado por el Papa,
ilustre, próspero, temido,
mientras la trágica ralea
de nuestros muertos, los que hundieron
la mano en el cobre, arañaron
la tierra profunda y severa,
mueren golpeados y olvidados,
apresuradamente puestos
en sus cajones funerales:
un nombre, un número en la cruz
que el viento sacude, matando
hasta la cifra de los héroes.
-Pablo Neruda.
sábado, 5 de febrero de 2011
Esas "dictaduras amigas"
martes, 25 de enero de 2011
Estudios de posgrado.
Las becas de posgrado y maestría que gestiona el gobierno panameño tienen como criterio fundamental -cuando no el único- que el aspirante presente un índice superior a 2.00. ¿Es suficiente este criterio para garantizar que será electo el candidato con mayores capacidades y que aportará con su especialización al desarrollo social?
Estoy de acuerdo en que debe tener un valor importante la capacidad memorística de los participantes, reflejada en su índice, pero deben tomarse en cuenta otros elementos, no menos importantes como la tesis de licenciatura, entrevista al aspirante, presentación de ensayo, entre otros.
La suma de estos elementos acerca la posibilidad de tomar una decisión más integral, más próxima a lo justo. Pero por ahora el sistema sigue apostando a lo fácil: recibir las solicitudes y ordenarlas numéricamente de acuerdo al índice.
Con estos mecanismo de selección no se aporta a la generación de conocimiento nuevo, cuando mucho, se da una premiación apropiada a aquellos que mejor se adaptan al sistema educativo y social que tenemos.
-LCR, 25 de enero de 2011.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Pacto Social y Constitución.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Patria es pueblo.
¿Qué es la Patria? Desde niños aprendemos que la patria es la bandera y el himno nacional, es escudo y cinta tricolor. Con el tiempo, cuando somos adultos, patria es una balada de un cantautor popular o bandas de música en interminables desfiles.
Los seres humanos tenemos la cualidad de representar gráficamente nuestros sentimientos y ese es el valor que tienen nuestros símbolos patrios, son una reflejo de ese amor que creemos los patriotas que se merece esta tierra. Y no es el amor a un ente abstracto, amar a la patria es tener la firme convicción de que todos sus hijos e hijas merecen una vida digna y decorosa, la patria no puede ser pretexto para la voracidad de unos y el sufrimiento de otros. Como dijo José Martí, "La patria es dicha, dolor y cielo de todos y no feudo ni capellanía de nadie”.
Los símbolos patrios, el Canal de Panamá, la pollera y el montuno, nada de eso tiene un valor per se, su valor se tasa en la medida que refleja una parte de lo que somos como pueblo. Somos aguerridos indígenas que combatieron al europeo invasor, con Urraca al frente, somos negros cimarrones que escapan a los palenques lejos de la esclavitud, somos Pedro Prestan y Victoriano Lorenzo a inicios del siglo XX, somos los estudiantes del 9 de enero, que por una bandera rasgada y una patria ocupada entregaron su vida sin pensarlo, somos los tercos poemas de Diana Morán y la intransigencia revolucionaria de Polidoro Pinzón y Floyd Britton.
Panamá, un país de muchas riquezas y muchos pobres, condicionado por una franja de agua y metal que lo atraviesa de lado a lado, para beneficio del mundo; nacimos protectorado y celebramos ese parto al ritmo del gold roll y silver roll, tierra de democracias oligárquicas de dientes filosos y dictaduras sanguinarias con piel de oveja.
Somos tantas cosas y la patria se sigue construyendo en el tiempo, seguimos creciendo y aprendiendo.
Crecimos geográficamente centroamericanos, históricamente sudamericanos y culturalmente caribeños, pero nuestra economía y política han estado más vinculadas desde la cuna al poder imperial de los Estados Unidos, y junto a Puerto Rico, fuimos el ejemplo más evidente de la existencia del patio trasero.
Nuestra posición geográfica y el acomodamiento de la burguesía criolla condicionaron la deformación de las estructuras económicas nacionales. Somos un país de producción agrícola e industrial débil, que apuesta todo su futuro al comercio y la banca que desarrolla la capital de la república, dejando al resto de las provincias en manos de la suerte que pueda brindarle la todopoderosa mano invisible del mercado.
Los panameños somos así, complejos en nuestra pequeñez demográfica, habitantes de una patria joven, mucho más joven de lo que imaginamos, seguimos en constante búsqueda, encaminados como pueblo hacia un segundo y definitivo nacimiento.
-LCR, publicado en “La Prensa ” el 10 de noviembre de 2010 y en “Kaos en la Red” el 11 de noviembre de 2010.
