martes, 19 de junio de 2007

Rareza y normalidad



Hace unos días una muchacha me señalaba como el ser más raro de la tierra, porque le dije que no creo en ningún partido politiquero.
Ella acaba de inscribirse en uno, fundado por asesinos en plena dictadura militar (muchos de los cuales aún gobiernan), partido que además de torturar, reprimir, asesinar y desaparecer opositores como ningún otro en nuestro país, paso de su falso discurso “socialdemócrata” a la más pura y salvaje práctica neoliberal.
Privatizaron, cercenaron derechos laborales, han afectado al pueblo de toda forma posible… y siguen haciéndolo impunemente.
Ella no sabía ni le interesaba nada de eso… ella era la normal por agachar la cabeza y unirse mansamente a apoyar a los opresores, represores y asesinos, el raro soy yo porque creo que la dignidad no se vende ni se alquila.

1 comentario:

Ramón H. Benjamín M. dijo...

digo yo que el medio millón de perredianos son mitad sinverguenzas y mitad secuestrados...podría decirse que es fácil llegar a semejante cantidad en un sistema secuestrado por los partidos tradicionales, donde la comida del día puede depender de lo que el partido te brinde...pero eso, humanamente hablando, es una excusa demasiado mediocre incluso para la mediocridad.

saludos Luis, felicidades por el esfuerzo e ir más allá del dogma que nos consume también de este lado.

Ramón B.