martes, 11 de marzo de 2008

Terrorismo u obra maestra

Por: Pascual Serrano
Un ejemplo del doble rasero que se aplica a los atentados terroristas según de quien procedan es el modo en cómo se refiere el analista de El País el 15 de febrero al asesinato del dirigente de Hezbolláh Imad Mugniyah: “el Mosad ejecutó el martes una obra maestra del espionaje”. Además el artículo empezaba así: “Uno de los estrepitosos fracasos de Israel en la guerra contra Hezbolá, en el verano de 2006, reside en que Hasan Nasralá salvó el pellejo”. El terrorismo israelí se convierte así en obra maestra si sale bien y en estrepitoso fracaso si sale mal, pero nunca en un crimen.

TOMADO DE REBELIÓN

2 comentarios:

Mayka dijo...

Qué generoso y humilde este nuestro diario de progres El País! Siempre mirando por la interpretación que más convenga a la política exterior española. Así, la Mossad es muy indulgente con los palestinos que ocupan tierras de su propiedad, Marruecos tiene mucha paciencia con esos malvados saharauis que están empeñados en su autodeterminación, etc. Lo del cargo de conciencia, supongo, queda para otro tipo de progres.

LCR dijo...

Ese es un ejemplo más, pero en el mundo sobran... desde los que llaman a sus muertos "asesinados" y cuando muere un enemigo es "terrorista abatido", son sutilezas del lenguaje que van calando en la mente del colectivo y quitan su carácter de humano a una de las partes combatientes, la que lucha contra el sistema dominante.